Pensamientos

¿Por qué te cuesta dedicar unos minutos a Dios?

Escuchar el consejo

Hoy quiero hacerte una pregunta que deseo que respondas con toda sinceridad delante de Dios: ¿por qué la pereza o la indiferencia te impiden estudiar Su Palabra?

Creo que el ritmo de la vida, las preocupaciones, el trabajo, los estudios y los afanes diarios pueden hacerte olvidar lo que realmente tiene valor para tu alma. A eso yo lo llamo cambiar lo eterno por lo efímero, cambiar aquello que permanecerá para siempre por las cosas pasajeras de este mundo.

Déjame preguntarte algo más: ¿de verdad no tienes tres o cinco minutos al día para Dios? O, más bien, ¿es que otras cosas han ocupado el lugar que solo Él debería tener en tu corazón?

La realidad es que siempre encontramos tiempo para aquello que consideramos importante. Revisamos el teléfono, navegamos por las redes sociales, vemos un video más o respondemos un mensaje, pero cuando llega el momento de abrir la Biblia, aparecen el cansancio, las distracciones o el famoso "mañana lo haré". Sin darnos cuenta, nuestro corazón comienza a mostrar cuáles son sus verdaderas prioridades.

La Biblia dice: "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida" (Proverbios 4:23). Si nuestro corazón está ocupado por los afanes de este mundo, difícilmente tendremos hambre por la Palabra de Dios. Pero si aprendemos a guardar nuestro corazón para Él, también aprenderemos a valorar el tiempo que pasamos en Su presencia.

Jesús mismo advirtió que "los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas" ahogan la Palabra e impiden que dé fruto (Marcos 4:19). El problema no siempre es que las ocupaciones sean malas; el problema es cuando llegan a ocupar el primer lugar que solo Dios merece.

Quiero animarte a que no permitas que las responsabilidades de cada día te roben el privilegio de conocer más al Señor. Formarte en las Escrituras no es una carga; es una necesidad. Es allí donde Dios fortalece tu fe, corrige tu camino, consuela tu corazón y te prepara para vivir conforme a Su voluntad.

No esperes a tener una hora libre. Comienza con cinco minutos, pero que sean cinco minutos de verdadera atención, con una Biblia abierta y un corazón dispuesto a escuchar a Dios. Descubrirás que, cuando Él ocupa el primer lugar, todo lo demás comienza a encontrar su lugar correcto.

Recuerda las palabras del Señor: "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:33).

Para reflexionar

  • ¿Qué actividades están ocupando el tiempo que podría dedicar a conocer más a Dios?

  • ¿Qué revelan mis prioridades acerca de la condición de mi corazón?

  • Si Dios examinara hoy mi agenda, ¿vería que Él ocupa el primer lugar?

Aplicación práctica

Durante los próximos siete días, aparta los primeros cinco minutos de tu jornada para leer un pasaje de la Biblia y orar. Antes de revisar tu teléfono o comenzar tus actividades, dedica ese tiempo al Señor y pídele que forme en ti un corazón que ame Su Palabra.

Referencias bíblicas

  • Proverbios 4:23.

  • Marcos 4:18–19.

  • Mateo 6:33.

  • Salmo 1:1–3.

  • 2 Timoteo 3:16–17.

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Luis Felipe Torres Muñoz

Escrito el 05 Aug, 2026